lunes, 19 de octubre de 2015

Fotodiario | El verde que necesitaba (Los dinamos)

6 comentarios:
Hace dos semanas revisaba un viejo álbum de fotos de mi madre (parcialmente arruinado por haberse mojado), intentando recordar una infancia salvaje que parecía ser la de alguien más. Tomé algunas de las fotos que no se arruinaron para tenerlas conmigo, varias de ellas terminaron en un collage en mi pared. Entre ellas una de mi hermano sobre unas piedras en un río, que tiene la particularidad de una historia curiosa detrás. La cosa es así: mi tío estaba intentando tomarle una foto a mi hermano sobre esas piedras, mientras le decía "¡da un paso atrás!... un poquito más para atrás..." Y sí, cual si fuese una comedia barata hollywoodense, de pasito a pasito mi hermano terminó en el río. Y esa es una de las tantas veces que se ha estado ahogando, pero bueno, no acabaría de contar. Eso sí, ¡la foto quedó! El sitio era Los dinamos.

Recuerdo (Los Dinamos, 1995)

Actualmente estoy haciendo prácticas en una productora de fotografía y vídeo llamada Experiencia Visual. Tienen proyectos interesantes y realizan muy buenas cosas. Así pues, el martes de la semana pasada recibía una noticia en el trabajo: ese mismo viernes teníamos agendada una sesión privada con una pareja que ¡montó su boda con temática medieval! Y sí, sí, el lugar que habían elegido para la sesión: Los dinamos. Fue esta la primer sesión en la que yo los iba a acompañar, y estaba emocionada como un cachorrito (pero lo cierto es que hasta la hora del almuerzo hace que me emocione como cachorrito).

Los Dinamos I

sábado, 12 de septiembre de 2015

Cambio de URL y... casi todo, en realidad

1 comentario:
A partir de ahora la URL del blog es http://cencontrary.blogspot.com/

Vale, yo nunca me he tomado nada en serio este espacio, es bien sabido que por blogger ya llevo un montón de tiempo y he tenido a su vez ya varios blogs, que llegué a cuidar y mimar mucho más que este bicheje. Pero al final siempre era lo mismo, pasaba el tiempo y me nacía el impulso de empezar de nuevo, y lo hacía (problemas sustanciales de exponer tu esencia tal cual desde que estás todo puber, mi chavo).

Por algún motivo, a este espacio le tengo muchísimo cariño, así, informal y debidamente ignorado como estaba (pobre). Así que me arranco con uno de estos nuevos impulsos pero me quedo aquí, en mi casita de siempre. Cómoda y calientita. Pero con un montón de amueblado nuevo, porque sí, ya hacía falta.

Me costó bastante tomar la decisión de cambiar la URL de este sitio porque me encantaba con locura la anterior (centinelaenprosa.blogspot.com), aunque era muy impráctica, de ahí mi dilema. Y dado que Cencontrary se ha convertido en mi álias permanente (absolute, definitive, ¡ultimate-alias!) para todo lo que llego a compartir virtualmente, pues era la opción más lógica (y necesaria) a seguir. Considerando también que no tengo muchos seguidores ni mucha presencia en la red, pues lo cambiaba ahora o no lo cambiaba ya nunca.

Sobre la estructura y orden del blog, se darán cuenta que hay un montón de chucherías nuevas. Ni se molesten en revisarlas, todavía no tienen nada. Sobre las categorías y cómo organizo todo y exactamente qué rayos voy a hacer, lo iré decidiendo de a poquito. Sí, yo muy a mi bola, eso no ha cambiado nada.

En fin, espero que les gusten los cambios y lo que se vendrá, también. Si es que hay alguien leyendo... sino, un placer hablar conmigo misma. Ayuda un montón a aclarar las ideas. Síp.

¡Miren, hice cosas d'estas!


Montones de cosas d'estas. Tantas que desarrollé una adicción.

Pero todavía no logro hacer que cuando digo su nombre, no parezca que estoy hablando sobre un género musical...